12 noviembre 2011

Lo tenía, lo tenía tan, pero tan cerca,

y lo deje escapar, jugué con él. Y me arrepiento, quizá debí haberle dicho lo que le quería, ser romántica con él. Querría dar vuelta atrás, como si nada de esto hubiera pasado, pero no lo consigo, no doy asumido que lo hecho está hecho. Quisiera mirarle disimulamente, que solo se enterara él y que me sonriera, verle feliz, sin complejos ni preocupaciones, pero sabiendo que es mío, que nadie, por el momento, me lo robará. Pero fue una opción que tire por la borda, la desprecie, sin darle una oportunidad. Ahora, tengo ganas de eso, de que me abrace por detrás, de que me mire con su mirada profunda, que me diga “Te quiero.” como me lo decía, que se enfade conmigo por no contestarle, que me diga lo muy tonto que es, sabiendo que no lo es, que me explique lo mucho que echa de menos todo lo pasado, que me cuente como pasó todo, como lo consiguió, que me bese y me obligue a olvidarlo todo, que me espere cuando llegue tarde, que me acompañe cuando tenga que moverme por las calles mojadas, que me deje hacer el tonto, que me coja en el hombro y me lleve lejos, muy lejos, pero ahora el que no quiere es él, hubo tanto y no hay nada.

No me preguntes que me pasa,

simplemente abrázame y dime que mañana será otro día. Por unos minutos finge que te importo, y hazme sentir especial. Acaríciame la mejilla y dime que siempre estarás a mi lado, que por mucho que cambien las cosas nunca me dejarás tirada. A lo mejor pido demasiado, pero necesito oír como lo dices, para que algún día cuando recuerde este momento piense que yo era importante para ti. Solo te pido que finjas durante un rato lo que no has sabido demostrarme en todo este tiempo.

Él ya sabía que ella era una chica con los labios besados,

que era demasiado loca y divertida para él, que se podía derrumbar de un momento a otro pero que en menos de una décima de segundo le daba ese puto venazo de felicidad que le cambiaba el día. Sabía que ella no le tenia miedo a la vida porque había aprendido a reírse de ella. Que si lloraba era porque quería, no porque la hubiesen hecho daño. Sabía que tenía miedo a las alturas porque más de una vez había estado a tres metros sobre el cielo y había acabado por estrellarse contra el suelo, sabía que sus sueños se habían roto mil veces y ella había dedicado las noches frescas de verano en unir los pedazos. Que nada ni nadie consiguió nunca borrarle esa sonrisa jodidamente perfecta de la cara. Sabía que su mundo empezaba en las nubes y acababa en las estrellas.Sabía que era todo lo contrario a él, que ella era como las locuras de los sábados noche y él como las frías tardes de domingo, que ella ni si quiera se preocupaba de su presente y el vivía planeando su futuro y recordando su pasado, él era el sur y ella hacía mucho que había perdido el norte, y aunque lo sabía, allí estaba él, mirándola como un idiota, enamorado de ella hasta las trancas.

Mejor que despertarse los sábados a la hora de comer,

mejor que pasarse una tarde entera de un domingo lluvioso en el sofá viendo una película detrás de otra, mejor que gastarse todos los ahorros comprándote ropa, mejor que celebrar tu cumpleaños con tus seres mas queridos, mejor que un sábado noche de fiesta con tus amigos, mucho más especial que un atardecer… Así es él.

11 noviembre 2011

Nuestra historia:

una montaña rusa, hubo un tiempo en que era una recta, en la que estas más nerviosa que en la propia subida. Y subimos, claro que subimos, demasiado alto y claro como todo lo que sube tuvimos que bajar, para mi fue, como si me tiraran desde un avión sin paracaídas, bueno si, mi paracaídas eras tu, pero resulto que fallaste, pero tu tuviste esa sensación de tirarte por un acantilado tenias miedo de lo que te encontrarías, pero encontraste el agua que te alivio. Yo sigo en mi linea recta, y tu estas jugandote todo lo que has conseguido por mi, y no sabes porque, tienes mas de lo que deberias soñar, y sin embargo es algo que no puedes evitar, somos como imanes de distinta polaridad, no podemos vivir el uno sin el otro, pero tampoco juntos, siempre haciendonos daño, y ahora soy yo quien tiene el control de esta montaña, soy yo la que guio, y conduzco hacia la subida, hacia la punta más alta de nuestra montaña rusa, necesito nuestro momento, pero cuando haya acabado, quiero y no estoy diciendo que lo hare, soltare tu cabina, y no es por venganza, es para demostrarme a mi misma, que puedes sentir, y sentir todo el dolor que senti yo, pero no te preocupes, antes de que te duela demasiado estare hay, porque si no, no me lo perdonaria nunca. Creo, que eres un problema para mi, tu estado de animo, influye directamente al mio, asique no, no te preocupes soy demasiado egoista y miedosa para sentir de nuevo esa agonía.

Un “Je te aime” mal pronunciado.

Un colchón vacio. Un cubata en la barra de un bar. Dos insensatos en los baños. Un politono vergonzoso en el autobus. Una situacion incomoda en un ascensor. Una valdosa mal colocada que te salpique después de llover. Las prisas. Los atascos. Amor idiota. ¿Qué hora es? Las 5 de la mañana. Tengo sed. Me muero, por tus huesos. Nada tiene sentido, no me importa. Una sonrisa. Una postal que termine con un “Te quiero”.

We found love in a hopeless place.


It’s like you’re screaming and no one can hear. You almost feel ashamed that someone could be that important, that without them you feel like nothing. No one will ever understand how much it hurts. You feel hopeless, like nothing can save you. And when it’s over and it’s gone,you almost wish you could have all the bad stuff back, so you can have the good.

Nunca estábamos de acuerdo en absolutamente nada,

si yo decía blanco tu decías negro. Si yo me decidía tú te echabas para atrás. Nunca conocimos un punto medio, o nos queríamos a más no poder, o no queríamos ni vernos. Éramos incomprensibles para el resto de la gente, éramos como esos bichos raros que nadie comprende. Casi nunca tuvimos días buenos, pero cuando los tuvimos los supimos aprovechar. Y a pesar de los malos momentos tú me enseñaste a disfrutar de cada etapa de la vida, me enseñaste a valorar los buenos momentos, las sonrisas, las palabras de aliento. Me enseñaste a levantarme después de cada caída, me enseñaste a sonreírle a la vida y a buscarle un lado bueno a todo. Pero ahora, tú no estás y no encuentro motivos por los que alegrarme de ello pero, a pesar de no encontrarlos prometo no venirme a bajo ¿Sabes por qué? Porque cuando piense en ti, voy a sonreír como cuando estaba contigo, cuando sienta que me faltes buscarte tus cartas y en el fondo será como si nunca te hubieras ido.

Solo quiero que seas tú.

Eh , que yo no quiero decirte ''grita al mundo que me quieres” y que me lo digas al oído porque yo sea tu mundo, no me hace falta eso, con el simple echo de que cuando te apetezca me digas ” te quiero ” me sobra. Tampoco quiero que tu y yo estemos a tres metros sobre el cielo, prefiero estar a cinco a seis o a siete metros del cielo, sinceramente con que estés tú me sobra. Tampoco quiero que una carroza venga a por mi a las doce en punto y nos tengamos que ver a escondidas, quiero quedarme toda la noche contigo y si alguien tiene que venir a buscarme quiero que seas tú, como si vienes en una bici a por mi. Tampoco quiero que me regales anillos caros, ni joyas llenas de pedruscos de diamantes ni cosas así, prefiero que un día cualquiera cuando me levante tenga una nota en la mesita que ponga, ” abre el cajón ” y allí encontrarme una cajita y al abrirla me encuentre una pulsera sencilla, de algún mercadillo de playa tal vez. Tampoco quiero que en la lluvia aparezcas tú con un paraguas y me salves de la lluvia, quiero que aparezcas y me cojas de la mano e ir los dos juntos mojándonos y disfrutando del viento. Obviamente tampoco quiero levantarme como en una casa real y desayunar miles de cosas en una mesa kilométrica, no, tu y yo desayunaremos en el sofá viendo la tele, yo como siempre, me beberé un vaso de leche con nesquik, y tu tal vez te hagas unas tostadas. Tampoco quiero perder un zapatito de cristal y que vengas a probar si es mio, prefiero llevar una deportivas, así iremos a correr algunos fines de semana y cuando estemos cansados nos tumbaremos en el césped. Y por último no quiero comer perdices, ¿por qué comer perdices y no un buen plato de canelones? prefiero los canelones ..

De siete días a la semana yo te quiero ocho.

Mira, tú eres los viernes de mi semana, si, esos días que esperas con tanta ansia, así te espero yo. Cuando alguien está hablando y de repente para y necesitas saber que sigue, así te necesito yo. Cuando te dejas el trozito de pizza que más hecha está para el último mordisco y si te cae, así es cuando estoy lejos de ti. La rabia que te da haber estudiado y sabértelo y en el examen que se te olvide esa es la rabia que tengo cuando no puedo tenerte. Cuando te callas por no montar jaleo y contestar a alguien, la impotencia que sientes en ese momento es la misma que yo siento al no poder gritar al mundo te quiero.